Alimentación saludable para personas sedentarias 

Alimentación saludable para personas sedentarias 

El sedentarismo es una de las consecuencias de la sociedad moderna y afecta tanto a los niños en edad escolar como a los adultos. La inactividad física puede favorecer un aumento de peso y, cuando se mantiene durante mucho tiempo, repercutir negativamente en la condición física, la musculatura y la movilidad de las articulaciones. Todo ello puede afectar a nuestro bienestar, a la calidad de vida, al rendimiento diario y a los niveles de vitalidad.

Desde Centro Médico Mi Salud facilitamos las claves y los mejores consejos para seguir una alimentación saludable para personas sedentarias, conocer qué alimentos son más adecuados cuando nuestra actividad física es reducida y aprender cómo combatir el sedentarismo mediante unos hábitos de vida saludables.

Recordemos que una de las mejores estrategias frente al sedentarismo consiste en combinar ejercicio físico diario y una alimentación saludable, ligera, variada, sabrosa, saciante y equilibrada nutricionalmente. El objetivo no es simplemente comer menos, sino elegir alimentos nutritivos y adaptar la alimentación a las necesidades y al nivel de actividad física de cada persona.

Un control analítico general y una valoración del peso pueden ser un buen punto de partida para establecer un plan de vida saludable acompañado de actividad física. Todo ello nos permitirá disfrutar de una alimentación más variada, enriquecedora y, lo más importante, saludable y adecuada a nuestras necesidades.

Qué comer para combatir el sedentarismo

Cuando trabajamos desde casa o pasamos gran parte de nuestro tiempo en el hogar, es habitual que nos movamos menos y que disminuya la actividad física que realizamos durante el día. Esta reducción de la actividad supone un menor gasto energético, por lo que resulta especialmente importante prestar atención a la calidad y cantidad de los alimentos que consumimos.

De acuerdo con el presidente de la Fundación Alimentación Saludable, Jesús Román, “el sedentarismo es un gran problema, y si a ello le sumas una dieta inadecuada, el resultado en diez años será que probablemente que te sobren 10 kilos“.

Por este motivo, una alimentación adecuada para personas sedentarias debe priorizar alimentos nutritivos y limitar el consumo habitual de productos con un alto contenido en azúcares añadidos, grasas saturadas o sal. Además, es importante acompañar una buena alimentación de movimiento diario y ejercicio físico adaptado a cada persona.

Practicar la dieta mediterránea

Según este nutricionista, la dieta mediterránea es una de las mejores opciones para mantener una alimentación saludable en personas con un estilo de vida sedentario. Este patrón de alimentación se basa principalmente en frutas y verduras, pero también incluye legumbres, cereales, frutos secos y aceite de oliva.

También incorpora alimentos ricos en proteínas, como carne, pescado y huevos, que pueden prepararse al vapor, al horno, a la plancha o mediante otras técnicas culinarias saludables. Los cereales integrales y las legumbres son muy aconsejables por su aporte de fibra y otros nutrientes.

En definitiva, las frutas y verduras frescas deben ocupar un lugar destacado dentro de una alimentación equilibrada, variada y adaptada a las necesidades de cada persona.

5 comidas al día

Tradicionalmente se ha recomendado que la dieta de una persona sedentaria se divida en 5 comidas. Sin embargo, no todas las personas necesitan realizar el mismo número de ingestas. La distribución de las comidas debe adaptarse a los horarios, necesidades energéticas, preferencias y señales de hambre y saciedad de cada persona.

El desayuno puede incluir alimentos nutritivos y variados, mientras que el almuerzo puede ser ligero y, preferiblemente, incluir alimentos como fruta de temporada, yogur natural o frutos secos, según las necesidades individuales.

En relación con la comida principal, debemos combinar proteínas, verduras y alimentos ricos en fibra, como legumbres o cereales integrales. La merienda puede ayudar a evitar llegar a la cena con un hambre excesiva y puede incluir fruta, yogur natural o una pequeña cantidad de frutos secos.

Por último, la cena puede ser ligera y equilibrada para evitar digestiones pesadas y favorecer un buen descanso nocturno.

Evitar los fritos

A muchos nos resulta tentadora la idea de freír unas croquetas para cenar o de hacer unos filetes empanados para comer. Sin embargo, cuando nuestra actividad física es reducida, conviene limitar el consumo habitual de alimentos fritos y de preparaciones con una elevada densidad energética.

De no hacerlo, podemos acabar combinando un estilo de vida sedentario con una alimentación excesivamente rica en grasas y calorías, algo poco recomendable cuando el gasto energético diario es bajo.

En su lugar, podemos utilizar métodos de cocción como la plancha, el horno, el vapor o los guisos, que permiten preparar platos variados y sabrosos.

Decir no a los precocinados y platos preparados

Otra gran tentación la encontramos en los precocinados de todo tipo. Somos conscientes de que acostumbrarse a la comida preparada resulta muy cómodo, especialmente cuando tenemos poco tiempo para cocinar.

Sin embargo, no todos los platos preparados tienen la misma composición nutricional. Por ello, conviene limitar el consumo habitual de alimentos ultraprocesados y revisar el etiquetado nutricional para elegir opciones con una composición adecuada.

Cocinando en casa podemos controlar mejor los ingredientes, las cantidades de sal, azúcar y grasas y los métodos de preparación. Esto facilita seguir una alimentación variada y equilibrada.

Por tanto, no todos los alimentos preparados son necesariamente menos saludables, pero priorizar alimentos frescos y cocinar en casa habitualmente puede facilitar una alimentación saludable para personas sedentarias.

No al picoteo entre horas

Es común que el sedentarismo, pasar muchas horas frente al ordenador o trabajar desde casa favorezcan las ganas de comer cada poco tiempo. Si trabajamos en una oficina sentados, probablemente tengamos a mano una máquina de snacks o similar.

Resulta recomendable limitar este tipo de alimentos y, si vamos a comer algo entre horas, optar por fruta, yogur natural o una pequeña cantidad de frutos secos, que pueden formar parte de una alimentación equilibrada.

Además, cuando sentimos la necesidad de picotear continuamente, puede ser útil preguntarnos si realmente tenemos hambre o si estamos comiendo por aburrimiento, estrés, ansiedad o simplemente porque tenemos comida disponible.

Priorizar alimentos nutritivos

  • Consumir abundantes frutas y verduras a lo largo del día, aportando vitaminas, minerales, fibra y otros nutrientes importantes.
  • Incluir proteínas de origen animal (pescado, pollo, pavo, huevos) o vegetal (legumbres, tofu) en las comidas principales.
  • Elegir carbohidratos complejos como cereales integrales, pasta integral, arroz integral, avena y pan integral.
  • Consumir productos lácteos desnatados o semidesnatados según las necesidades individuales para contribuir a cubrir los requerimientos de calcio y otros nutrientes.
  • Beber agua suficiente durante el día para mantener una adecuada hidratación.

Una alimentación saludable no consiste únicamente en elegir determinados alimentos, sino también en mantener una dieta variada y equilibrada, controlar las cantidades según nuestras necesidades y evitar que los productos ultraprocesados tengan un peso excesivo en nuestra alimentación.

Aumentar la actividad física

  • Aunque la alimentación es fundamental, la actividad física es esencial para la salud y para combatir los efectos del sedentarismo.
  • Se recomienda realizar al menos 30 minutos de ejercicio moderado la mayoría de los días de la semana, adaptando la intensidad y duración a las características y condición física de cada persona.
  • Caminar, bailar, nadar o andar en bicicleta son opciones excelentes para personas sedentarias y pueden incorporarse progresivamente a la rutina diaria.

Además de practicar ejercicio, es importante reducir el tiempo que pasamos sentados. Levantarnos periódicamente, caminar unos minutos, utilizar las escaleras o realizar pequeñas pausas activas durante la jornada son medidas sencillas que pueden ayudarnos a combatir el sedentarismo.

Listado de alimentos

Categoría Alimentos
Frutas Manzanas, plátanos, naranjas, uvas, fresas, sandía, melón, piña y kiwi.
Verduras Brócoli, coliflor, zanahorias, espinacas, lechuga, tomates, pepinos, cebollas y pimientos.
Proteínas Pollo, pescado, carne de res, cerdo, huevos, tofu, frijoles y lentejas.
Carbohidratos Arroz, pasta, pan, patatas, maíz, avena y quinua.
Grasas saludables Aceite de oliva, aguacate, nueces y semillas.
Lácteos Leche, yogur y queso.
Bebidas Agua, té y café.

¿Qué alimentos debe incluir una persona sedentaria?

Una alimentación saludable para personas sedentarias debe incluir principalmente alimentos frescos y nutritivos, como frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, pescado, huevos, carnes magras, frutos secos, aceite de oliva y otros alimentos que aporten proteínas, fibra, vitaminas y minerales.

La clave está en adaptar las cantidades al gasto energético y a las necesidades individuales, evitando que el sedentarismo vaya acompañado de un consumo excesivo de alimentos muy calóricos y poco nutritivos.

En síntesis, si pretendemos seguir una alimentación saludable para personas sedentarias, debemos procurar que nuestra alimentación sea saludable, variada y equilibrada, adaptando las cantidades a nuestro nivel de actividad física.

Nuestro cuerpo agradecerá la combinación de alimentación saludable y ejercicio físico diario, junto con otros hábitos de vida como dormir adecuadamente, mantener una buena hidratación y reducir el tiempo que permanecemos sentados.

Para recibir orientación personalizada, recomendamos consultar con profesionales sanitarios que puedan valorar las necesidades específicas de cada persona.

Para recibir orientación recomendamos consultar con los expertos de Centro Médico Mi Salud.